La zona donde más se inyectó
Durante años, los glúteos fueron el destino más común de las inyecciones de sustancias no aprobadas. La promesa era simple: volumen inmediato, sin cirugía, a bajo costo. El resultado, en muchos casos, fue una infiltración extensa de material que hoy requiere cirugía mayor para resolverse.
Por qué el material se mueve
La gravedad y la anatomía trabajan en contra. El biopolímero inyectado en la región glútea desciende con los años y se distribuye siguiendo los planos musculares. Por eso es tan frecuente encontrar material en:
- Cara posterior de los muslos
- Región lumbar
- Zona lateral de la cadera
- Región poplítea, detrás de la rodilla
Esto explica una situación que confunde a muchas pacientes: el bulto que les molesta hoy no está donde les inyectaron. Y también explica por qué la resonancia es indispensable antes de operar.
En qué consiste la cirugía
El procedimiento se realiza en quirófano bajo anestesia y consiste en la resección en bloque del tejido comprometido: se retira el material junto con la fibrosis que lo encapsula. No es una liposucción; el biopolímero encapsulado no se aspira.
Según la extensión, puede requerir:
- Un solo tiempo quirúrgico, en infiltraciones localizadas
- Varios tiempos, cuando el compromiso es extenso, para preservar la irrigación de la piel y permitir la cicatrización entre etapas
La decisión no es comercial. Intentar resolver todo de una vez en un caso extenso compromete la vascularización del colgajo cutáneo y aumenta el riesgo de necrosis.
Reconstrucción del contorno
Retirar el material deja un defecto de volumen. La reconstrucción puede plantearse en el mismo acto o en una etapa posterior, con técnicas como el uso de tejido propio o colgajos locales.
Aquí conviene una expectativa realista: el objetivo es recuperar una forma armónica y funcional, no reproducir el volumen que se buscaba con la inyección original.
Recuperación
- Reposo relativo las primeras semanas, con indicaciones específicas sobre cómo sentarse y dormir
- Prenda de compresión durante el tiempo que indique el cirujano
- Drenajes en muchos casos, retirados en control
- Controles frecuentes durante los primeros meses
- La mejoría del contorno y de los síntomas inflamatorios es progresiva
Qué no prometemos
No prometemos retiro del 100%. El material infiltrado entre tejidos no se recupera en su totalidad, y quien afirme lo contrario no está siendo honesto contigo. Sí buscamos retirar la mayor cantidad posible, frenar la inflamación crónica y devolverte calidad de vida.
Este contenido es informativo y no sustituye una consulta médica.